jueves, 14 de junio de 2007

Batalla de Farsalia

La batalla de Farsalia, librada en Grecia el 9 de agosto de 48 adC, enfrentó a los ejércitos romanos de Julio César y Cneo Pompeyo Magno, en el contexto de la guerra civil entre populares y optimates.
Después de su fallido asedio a Dirraquium, César se dirige a Tesalia para unirse a otras fuerzas de su partido allí presentes, y Pompeyo hace lo propio. Contando con una ligera ventaja numérica y con la moral alta después del éxito de Dyrrachium, Pompeyo ofrece batalla y César acepta el desafío.
En sus Comentarios sobre la Guerra Civil, César atribuye a Pompeyo 110 cohortes (algunas formados por soldados hispanos llevados por Afranio y que combatían como infantería pesada) más 7 de guarnición en el campamento, unos 66.000 hombres al mando de Léntulo Sphinter (ala derecha), Marcelo Escipión (centro), Lucio Domicio Enobarbo (ala izquierda) y Tito Labieno (caballería).

El propio César contaría con 80 cohortes, más 7 en el campamento, muy mermadas a causa de las múltiples combates en que habían participado, pero también muy experimentadas, y que totalizarían 31.000 hombres, magníficamente dirigidas por Marco Antonio (ala izquierda), Cneo Domicio Calvino (centro) y Publio Cornelio Sila (ala derecha).

La disparidad en caballería sería aún mayor, con 7.000 jinetes pompeyanos frente a apenas 1.000 cesarianos, de los cuales unos 600 serían galos -probablemente "eduos" y unos 400 "ubios "germanos, además de la escolta personal de César compuesta por jinetes hispanos.

Para Delbrück, si bien es cierta la ventaja de los pompeyanos -al menos numéricamente aunque no en destreza- las proporciones que da César, teniendo en cuenta el desarrollo de la batalla, son exageradas, sobre todo en caballería. Unas cifras más próximas a la realidad podrían ser 40.000 infantes pompeyanos -con unos 5.000 infantes auxiliares reclutados en Hispania y otros 4.200 aliados- frente a 30.000 cesarianos -incluyendo 7.000 aliados-, y 3.000 jinetes pompeyanos frente a 2.000 cesarianos.


César escribe en los Comentarios que en las dos horas que duró la batalla tuvo 200 muertos -sin contar las bajas causadas a sus tropas auxiliares y a la caballería aliada- y que su enemigo unos 10.000 pompeyanos. Es muy posible que las bajas totales de César alcanzaran los 1.200 hombres. Es fácil explicar este desfase en la pérdida de hombres, si tenemos en cuenta que las tropas de Pompeyo combatieron sin orden ni concierto contra las sólidas cohortes de César formadas en orden de batalla.

César escribe que perdió a treinta centuriones y lo destaca con gran dolor, entre ellos a su fiel Cayo Crastino, una proporción muy alta que indicarían el alto grado de responsabilidad que alcanzaban sus cuadros de mandos, dispuestos a sacrificarse para evitar la pérdida inútil de legionarios.

Leonidas y las Termopilas

JAIME GARCÍA BERNAL
La historia de Leónidas y los trescientos espartiatas que desafiaron al colosal ejército persa dirigido por Jerjes en el desfiladero de las Termópilas (480 aC) ha sido motivo de inspiración de políticos y artistas durante siglos. Resulta tentador (y seguramente rentable) atribuir a un pueblo de héroes la salvación de Europa, imaginando que de no haber obrado su gesta, otra muy distinta hubiera sido la historia del viejo continente, abandonado a la suerte de los invasores asiáticos.

Esta raza de irreductibles guerreros atrajo a Napoleón que encargó al pintor Jacques-Louis Davis su famoso cuadro de los preparativos para la batalla, y en el epígono del III Reich, fue ejemplo para la enfermiza mente de Hitler embarcada en su delirante deriva. La reciente película de Zack Znider, basada en el cómic de Frank Miller, tal vez asombre por su estética pulp, pero poco aporta a la comprensión de la heroica jornada que sigue retratada como disputa maniquea, sin que se explique bien la decisión final, arriesgada y temeraria del rey agíada. Se ha perdido la ocasión para dar una visión más profunda de la contienda, sin perder por ello emoción, pero se ve que la sombra del conflicto de civilizaciones pesa mucho en las productoras de Hollywood.

Para enterarnos bien del asunto traemos a estas páginas dos libros muy distintos pero, en cierto modo, complementarios. Termópilas de Paul Cartledge es una brillante narración del singular episodio de uno de los especialistas más reputados sobre la historia de los lacedemonios, a la que ha dedicado más de treinta años de carrera académica. Esparta, de César Fornis, profesor de la Universidad de Sevilla, aporta el imprescindible contexto histórico sobre la civilización espartana, en una monografía modélica.

Ambas reconocen la impronta que dejó Critias, unos de los Treinta Tiranos, sobre la historiografía griega y posterior en la configuración del mito espartano, o en palabras de François Ollier que hicieron fortuna, del espejismo espartano, forjado en el yunque de las Termópilas. Cartledge apunta la ambición literaria del déspota como origen del espartanismo popular que emana en Platón, Plutarco y sobrevive hasta Montaigne y Rousseau, mientras que César Fornis atribuye la revalorización del modelo espartano de la sobriedad y el sacrificio a la crisis de la democracia ateniense del siglo V que desembocó en el clisé de la diferencia radical de Esparta sobre el resto de las polis griegas. Exceso de singularidad que el autor español matiza retratando un ciclo histórico que tiene mucho en común con otros pueblos griegos. Para empezar comparte la idea de ciudad autogobernada e independiente en política exterior propia la de la polis, a la que añadiría la autosuficiencia, ventaja que convirtió a Esparta en modelo ideal para muchos griegos.

La peculiaridad de Esparta está, como advirtió Jenofonte, en su especialidad artesanal, en su techné, que no era sino el arte de la guerra. En las Termópilas (volviendo al libro de Cartledge) se puso de manifiesto, en sumo grado, esta habilidad codificada durante siglos. Ahí reside el interés histórico del acontecimiento. No es la musculatura de la batalla, sino la cultura que hay detrás, lo que raya a la altura de Zeus en la angostura del paso mítico. Esta cultura que había interiorizado la obediencia, la competición y el sacrificio como signos distintivos del hombre libre, fue la que dio esperanzas a los griegos en su desigual guerra contra los persas del rey Jerjes según la versión más extendida de Heródoto. En fin, la que mantuvo en pie, aún por medio siglo, la independencia de la Hélade.

viernes, 1 de junio de 2007

Batalla de Mantinea (362 adC)

La Batalla de Mantinea tuvo lugar en 362 adC entre los tebanos liderados por Epaminondas y apoyados por los habitantes de Arcadia y Beocia, y los espartanos, dirigidos por el rey Agesilao II y apoyados por Elis, Atenas y Mantinea. La batalla debía decidir la hegemonía sobre Grecia, pero la muerte de Epaminondas y la derrota de los espartanos sólo sirvieron para allanar el camino para la conquista de Grecia por Macedonia.

Después de que la Batalla de Leuctra, que había tenido lugar en 371 adC, hubiese servido para hacer que se tambaleasen los cimientos de la hegemonía de Esparta, se produjo un nuevo intento, esta vez de Tebas, liderada por el general y político Epaminondas, de crear una nueva hegemonía, esta vez centrada en su ciudad. Para conseguirlo, los tebanos marcharon al sur, a un área dominada tradicionalmente por los espartanos, y crearon la Liga de Arcadia, una federación de ciudades-estado del Peloponeso, para contenter la influencia de Esparta en el Peloponeso y mantener el control general tebano. En los años anteriores a la Batalla de Mantinea, los espartanos se unieron con los elianos (un estado menor del Peloponeso con una desavenencia territorial con Arcadia) en un esfuerzo de romper la Liga. Cuando Arcadia atacó y asedió el santuario griego de Zeus en Olimpia, en Elis, Mantinea decidió separarse también de la Liga.

Los espartanos y elianos se unieron a Mantinea en un ataque militar contra la Liga de Arcadia. A este ataque se sumó el apoyo de Atenas, que recelaba del incremento del poder tebano. Los atenienses también recordaban que al final de la Guerra del Peloponeso Tebas había sido el estado que exigió que Atenas fuese destruida y sus habitantes esclavizados, si bien Esparta rechazó esta exigencia. Un ejército de Atenas fue enviado por mar a unirse con los espartanos para evitar ser interceptados en tierra por los tebanos.

Epaminondas, por su parte, se puso a la cabeza de un ejército tebano para dirigirle hacia el Peloponeso a restaurar el orden y reestablecer su hegemonía en la zona.

Los dos ejércitos se encontraron en las proximidades de Mantinea en el año 362 adC. La facción liderada por los espartanos estaba comandada por el rey espartano Agesilao II. El ejército tebano estaba compuesto por contingentes tanto de Tebas como de otras ciudades estado de Beocia, y contaban con el apoyo de los arcadianos todavía leales a la Liga, y proncipalmente por Megalópolis (ciudad fundada por los tebanos la última vez que estuvieron en campaña en el Peloponeso como capital federal) y por Tegea (antiguo líder de Arcadia).

Ambos generales tenían una gran experiencia en combate, si bien fue Epaminondas el que impuso sus tácticas sobre Agesilao. Epaminondas utilizó una versión modificada de las tácticas que había utilizado por primera vez en Leuctra, y organizó a las tropas de Beocia en el flanco izquierdo de su ejército, colocando una columna inusualmente profunda de hoplitas. El mismo dirigía personalmente la columna en el lado izquierdo. Jenofonte describió el flanco izquierdo de Tebas "como un trirreme, con el filo de la popa en el frente."

Epaminondas cargó contra el ala derecha de Esparta, y la puso en fuga, causando cientos de bajas espartanas. Sin embargo, en la batalla fue herido mortalmente y murió. También murieron los líderes tebanos que él esperaba que le sucedieran, Iolaidas y Daifantos. Esto produjo dubitación en las tropas tebanas q no supieron seguir con firmeza en el campo de batalla. En su lecho de muerte, se dice que Epaminondas dio instrucciones a los tebanos para llegar a un acuerdo de paz, dado que Tebas no tendría a nadie que le guiara.

El hecho es que tras su muerte y sin su liderazgo la hegemonía tebana finalizó. Los espartanos, sin embargo, fueron incapaces de reemplazarles tras su derrota, y el resultado final de la batalla fue que preparó el camino para la conquista macedonia de Grecia, tras debilitar a los principales estados que podrían haberles hecho frente.

jueves, 24 de mayo de 2007

Panzer V Panther




El Panzerkampfwagen V Panther fue un carro de combate de la Alemania nazi utilizado en la Segunda Guerra Mundial desde mediados de 1943 hasta el final de la guerra en Europa en 1945. Fue creado para contrarrestar al T-34 y substituir a los Panzer III y Panzer IV, aunque finalmente sirvió junto a ellos y con los pesados Tiger I.

Hasta 1944 fue designado como Panzerkampfwagen V Panther, y su nombre en el inventario era Sd.Kfz. 171. El 27 de febrero de 1944, Hitler ordenó que los tanques fueran conocidos únicamente como Panther.


El Panther fue la respuesta directa al carro soviético T-34. El primer encuentro con el carro soviético fue el 23 de junio de 1941, superando a los Panzer III y IV contemporáneos. Los soviéticos no tenían aún la habilidad táctica para explotar la superioridad del T-34, pero aún así sembraron el caos en las líneas alemanas.

Ante la insistencia del general Heinz Guderian un equipo fue enviado al frente oriental para valorar el T-34. Entre las características del tanque soviético destacaba el uso de blindaje inclinado, que mejoraba la deflexión de los impactos e incrementaba el grueso aparente del blindaje frente a la penetración. La cadena oruga ancha y las ruedas de gran tamaño mejoraban la movilidad en terreno blando, y también destacaron el cañón de gran calibre.

Daimler-Benz (DB) y Maschinenfabrik Augsburg-Nürnberg (MAN) recibieron la tarea de parte del ministro de armamentos Albert Speer de diseñar un nuevo carro de combate de 30-35 toneladas, denominado VK3002, para abril de 1942, aparentemente para poder mostrarlo en el cumpleaños de Hitler.

Las dos propuestas fueron entregadas en abril de 1942. El diseño de Daimler-Benz era un homenaje directo al T-34. Evitando la propensión alemana de saturar y crear diseños complicados, se creó un diseño sencillo y limpio que se asemejaba al T-34 en la forma del casco y la torreta, un motor diésel, una suspensión de resorte de láminas, la disposición de las orugas y otras características. El diseño de MAN era más convencional, con una torreta más alta y ancha situada en la parte posterior del casco, un motor de gasolina, suspensión de barra de torsión y una disposición interna de la tripulación típica.

El diseño de MAN fue aceptado en mayo de 1942, a pesar de la preferencia de Hitler por el diseño de DB. Un prototipo de acero fue producido en septiembre de 1942 y tras las pruebas en Kummersdorf fue oficialmente aceptado. Se puso inmediatamente en producción con la prioridad más alta. El comienzo de la producción fue retrasado, sin embargo, porque había muy pocas herramientas especializadas para trabajar en la construcción del casco. Los carros fueron terminados en diciembre y sufrían problemas de fiabilidad como resultado de la rapidez.

La demanda para este tanque fue tan alta que rápidamente la fabricación fue ampliada fuera de MAN, incluyendo a Daimler-Benz y en 1943, a las firmas Maschinenfabrik Niedersachsen-Hannover y Henschel.

El objetivo inicial de producción era de 250 unidades al mes en MAN; se incrementó a 600 al mes en enero de 1943. A pesar de los esfuerzos, nunca se alcanzó esta cifra debido a las interrupciones por los bombardeos aliados, los embotellamientos de fabricación y otras dificultades. La producción media en 1943 era de 148 unidades al mes. En 1944 se alcanzó la cifra de 315 unidades al mes (3.777 unidades ese año), con el punto máximo en julio con 380 unidades y terminado alrededor de finales de marzo de 1945 con al menos 6.000 unidades construidas.

La máxima cantidad de carros de combate activos fue el 1 de septiembre de 1944 con 2.304 unidades, pero ese mismo mes también se alcanzó el mayor número de pérdidas con 692 tanques.
El Panther vio combate a gran escala por primera vez en Kursk el 5 de julio de 1943. Los primeros tanques estaban plagados de problemas mecánicos: las cadenas orugas y la suspensión se rompían a menudo y el motor era propenso al recalentamiento y estallar en llamas. Inicialmente, más Panther estaban dañados por sus propios fallos que por acción enemiga.

Heinz Guderian, que no quería que Hitler ordenase que los tanques fueran a combate tan pronto, comentó posteriormente sobre el funcionamiento del Panther en combate, "ardían con demasiada facilidad, los sistemas de combustible y aceite estaban insuficientemente protegidos, y las tripulaciones estaban perdidas debido a la falta de entrenamiento." Sin embargo, Guderian también indicó que la potencia de fuego y el blindaje frontal eran buenos.


Después de Kursk, los problemas del modelo D fueron arreglados. El tanque se mantuvo con tanque principal alemán hasta el final de la guerra. Las versiones posteriores del Panzer IV con cañón largo de 75 mm eran más baratas de producir y más fiables, por lo que su producción se mantuvo junto con la del Panther.

Los Panther vieron la mayoría del servicio en el frente oriental, aunque en el Día D, las unidades Panzer estacionadas en Francia también recibieron tanques Panther, que fueron utilizados en el combate. Aproximadamente la mitad de los tanques alemanes en Francia eran Panther.

Durante la Batalla de las Ardenas un número de Panther fueron configurados para parecer a los M10 Wolverine, como parte de una operación mayor que incluía a soldados paracaidistas disfrazados como estadounidenses, y otras actividades.

sábado, 5 de mayo de 2007

La batalla de Hastings(1066)














La Batalla de Hastings fue un enfrentamiento decisivo entre las tropas de Harold II, último rey sajón de Inglaterra, y los invasores normandos del futuro Guillermo I de Inglaterra. Se decidió el 14 de octubre de 1066 en Hastings, cerca de Londres, y terminó con la aplastante victoria de Guillermo. Harold II murió en la batalla y con él el dominio sajón sobre Inglaterra, que a partir de entonces quedó unida políticamente al Ducado de Normandía, en el norte de Francia. Las disputas en torno al gobierno de este último territorio serían las causantes últimas de la Guerra de los cien años entre las coronas de Francia e Inglaterra.

martes, 24 de abril de 2007

A10 Thunderbolt,el mejor anticarro



El Fairchild-Republic A-10 Thunderbolt II es un avión monoplaza bimotor diseñado para proporcionar apoyo aéreo cercano (CAS) a tropas terrestres mediante el ataque a carros de combate, vehículos blindados y otros objetivos. Como misión secundaria, el avión proporciona control aéreo avanzado (FAC), guiando a otros aviones contras objetivos terrestres. Es el primer avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos diseñado exclusivamente para CAS.

El apodo oficial proviene del P-47 Thunderbolt de la Segunda Guerra Mundial, un aeroplano que fue especialmente efectivo en la misión de apoyo aéreo cercano. Sin embargo, el A-10 es más conocido como Warthog o simplemente Hog. En el inventario de la USAF, el mismo avión es también designado como OA-10 cuando es utilizado principalmente en tareas de control aéreo avanzado.

Los A-10 fueron inicialmente una adición inoportuna al arsenal por parte de los jefes de la USAF. La Fuerza Aérea apreciaba los aviones F-15 Eagle y F-16 Fighting Falcon de alto rendimiento y velocidad y se había determinado dejar el trabajo de apoyo aéreo cercano a los helicópteros del Ejército. Los intentos de transferir el A-10 al Ejército y al Cuerpo de Marines estaban impedidos por el Acuerdo Key West de 1948, y más tarde el A-10 consiguió fama durante la Guerra del Golfo de 1991. Poco después del conflicto, la Fuerza Aérea abandonó la idea de reemplazar al A-10 con una variante de ataque a tierra del F-16.

Se tiene previsto mantener al A-10 en servicio con la USAF hasta 2028, cuando sean reemplazados por el F-35 Lightning II. A comienzos de 2005, la flota completa de A-10 empezaron a ser actualizados al modelo C, con mejoras en el sistema de control de fuego, contramedidas electrónicas y la capacidad de llevar bombas inteligentes. El A-10 formará parte de un programa de extesión de vida útil (SLEP) que servirá para cambiar sus alas. En abril de 2007, las modificaciones para proporcionar armas de precisión estaban casi finalizadas.

lunes, 9 de abril de 2007

La batalla de Elviña(1809)


El encuentro entre los dos ejércitos se produjo en el llano de Elviña, en las inmediaciones de la ciudad de A Coruña en la que se hallaban fondeados los barcos de la Royal Navy dispuestos para la evacuación. Lejos de actuar como un ejército derrotado y diezmado las tropas británicas se propusieron proteger la evacuación rechazando los ataques franceses, normalmente mediante la propia infantería ligera creada por Moore.

Cogiendo lo mejor que quedaba de sus tropas (entre ellos los regimientos 51st Highlanders y 95th Rifles), Moore se enfrentó a los franceses y consiguió evitar la destrucción total, dando a sus exhaustas tropas el tiempo necesario para embarcar en los transportes anclados en el puerto. El propio Moore fue herido en el pecho por un proyectil de cañón durante la batalla, falleciendo poco después en la ciudad de A Coruña, pero con la satisfacción de ver como su ejército se salvaba de la destrucción.

El fuego de cobertura de los barcos de guerra mantuvieron a Soult a distancia permitiendo a los británicos embarcar sin problemas y retornar sanos y salvos a Gran Bretaña. Los sucesivos ataques franceses fueron rechazados y el ejército británico se retiró con una pérdida de aproximadamente 900 bajas (entre muertos y heridos) incluyendo al propio Sir John Moore. Las bajas francesas ascendieron a aproximadamente 2.000 hombres. El Mariscal Soult pudo tomar la ciudad poco después de que la abandonaran las tropas británicas y, al encontrar el cuerpo del comandante británico, decidió enterrarlo con los honores que merecía.

El ejército británico, a pesar de su retirada de la península ibérica, había combatido exitosamente contra un enemigo mayor y mejor aprovisionado. A pesar de la pérdida de Sir John Moore, un comandante muy popular, la tropa tenía la sensación de haber conseguido un triunfo moral (similar a lo que significó Dunkerque en la Segunda Guerra Mundial), lo que ayudó a mantener la reputación de los soldados británicos en las subsiguientes contiendas dentro de las guerras napoleónicas.

Los británicos regresaron a la península por Portugal en abril de ese mismo año, con tropas de refresco, nuevos aprovisionamientos y un nuevo comandante, Sir Arthur Wellesley, futuro Duque de Wellington y que, años más tarde, derrotaría definitivamente a Napoleón en la Batalla de Waterloo.

domingo, 1 de abril de 2007

Onda expansiva producida por los cañones de 406mm del USS Iowa


Esta es una foto, vista «desde arriba», de la onda expansiva que dejaban los disparos de los cañones Mark 7 de 406mm desde el USS Iowa (BB-61), capaces de alcanzar 38 km. de distancia, disparando hasta dos proyectiles por minuto. La nave ya no está en activo porque fue retirada en 1990. Realmente impresionante.
Algunos vídeos de efectos similares que incluyen explosiones + barcos son tanto o más impactantes, como el de las pruebas de explosiones nucleares bajo el agua.
En Microsiervos.

lunes, 26 de marzo de 2007

Jefes zulues 1888


Esta fotografía de tres jefes zulúes fue tomada en 1888 en Sudáfrica. Llevaban la ropa tradicional de los guerreros y los típicos escudos zulúes. A partir de 1800 los zulúes, dirigidos por su jefe Shaka, fueron una poderosa fuerza militar en Sudáfrica.Fue 9 años despues de la mayor derrota colonial de la historia del imperio britanico.Tuvo que mandar mas tropas que las necesarias para conquistar la India.

Los zulúes derrotados por las ametralladoras británicas (1879)


Los zulúes son un pueblo bantú, de más de cinco millones de personas, que habita en la parte noreste de la República Sudafricana, ante todo en la provincia de Natal, en la región conocida como Zululandia, Aquí, al principio de la década de 1970, el gobierno creó un homeland (bantustán) para los zulúes Kwa Zulú, que, sin embargo, es incapaz de alimentar a todos sus pobladores. Al igual que otros grupos cercanos (por ejemplo, xosa y ndebele), hablan un idioma nguni; estos idiomas se diferencian mucho de los idiomas bantúes, entre otras cosas por sus sonidos "clic". Originariamente los zulúes eran un pueblo dedicado al pastoreo; ahora son, sobre todo, agricultores. Al principio los zulúes eran tan solo un pequeño clan que vivía al norte del río Tugela. Un hijo de jefe desterrado, Shaka (Chaka), nacido en 1787, se refugió con el jefe vecino Dingiswayo y se convirtió pronto en un famoso guerrero. En el año 1816 se hizo jefe del clan zulú. Reformó las tácticas de lucha; entre otras cosas introdujo el assegai corto y entrenaba a sus guerreros en la lucha cuerpo a cuerpo. Toda la población -incluidas las mujeres- se encuadró en regimientos disciplinados, basados en la edad. Los más ancianos constituían fuerzas de protección civil. Shaka construyó un imperio que comprendía todo el norte de Natal. Nuevos grupos se unieron, otros fueron anexionados después de haber sido vencidos en combate. De esta forma se creó la nación zulú actual. Pero en medio de la agitación general aparecieron conflictos y escisiones. Bajo Moselikaté, un grupo zulú marchó hacia el norte y creó un nuevo imperio alrededor de su nuevo cuartel general, Bulawayo, en el actual Zimbabwe; fueron conocidos como los ndebele (matabelé). Shaka fue asesinado en 1828; le sucedió el cruel Dingaan. Mpande gobernó generalmente en paz durante los años 1838-1873. Su sobrino Cetshwayo logró el poder después de luchas internas. Fue un buen gobernante, pero el acercamiento de los británicos en Natal condujo a una serie de refriegas y escaramuzas (guerras del cafre). En enero de 1879 los británicos atacaron sin provocación para doblegar a sus tercos vecinos. Así empezó la guerra zulú. La primera invasión fue repelida. Una columna de ataque británica fue aniquilada en Isandnlwana (Isanduana), otra fue obligada a huir en la montaña Hlobane. Una tropa de retaguardia fue duramente acosada en Rorke's Drift. Los zulúes lograron estas victorias gracias a una curiosa mezcla de espíritu ofensivo e inteligente táctica disciplinada, pero sufrieron una cantidad de bajas escalofriante ante los rifles de retrocarga y las bayonetas. En mayo los invasores comenzaron una nueva ofensiva. Ahora habían aprendido a utilizar fuego a discreción en lugar de confiar en los sables y las bayonetas, y el ejército zulú fue vencido en Ulundi. Cetshwayo fue apresado. El año 1882 fue instaurado de nuevo como rey títere en el protectorado de Zululandia; murió en 1884

lunes, 19 de marzo de 2007

Isandlwana

En 1789 una noticia conmocionaba al mundo.Unos guerreros practicamente desnudos,con una cultura neolitica armados con la lanza corta(iklwa)introducida por Shaka Zulu y algunas armas de fuego anticuadas habian derrotado en una batalla campal al mayor imperio de todos los tiempos,el britanico.Fue Isandlwana.
El ejercito de Lord Chemslford fue derrotado por el comandado por Cetshwayo,un Impi de 40000 guerreros contra los 1200 hombres del 24 regimiento que fueron aniquilados.
Los britanicos habian forzado la guerra para apoderarse del territorio colindante con su provincia de Natal.Y obtuvieron la mayor derrota colonial de la historia,solo superada por la del Rift,donde el ejercito español en 1921 hizo el mayor de los ridiculos.Aun hoy en dia los zulues conmemoran el 22 de Enero como fecha de celebracion.

http://es.wikipedia.org/wiki/Shaka_Zulu

sábado, 17 de marzo de 2007

La batalla de Platea

La Batalla de Platea fue la última de las Guerras Médicas en Grecia meridional. Tuvo lugar en 479 adC entre la alianza de las Ciudades Estado griegas Esparta, Atenas, Corinto, Megara y otras contra los persas y en la cual los persas fueron repelidos de Grecia.
Tabla de contenidos
1 Antecedentes
2 Batalla
3 Referencias



Antecedentes
Después de la Batalla de Salamina, Jerjes I retornó a Persia, dejando a Mardonio a cargo de los territorios griegos conquistados. Mardonio, a través de Alejandro I de Macedonia, pidió un tratado de paz con Atenas, ofreciendo gobierno autónomo y ayuda persa en la reconstrucción de la ciudad. Atenas lo rechazó y pidió ayuda a Esparta, aunque los espartanos estaban más interesados en proteger el Peloponeso. Mardonio entonces reconquistó Atenas, pero los atenienses rechazaron una vez más su oferta de paz.
Atenas, Megara y Platea enviaron emisarios a Esparta solicitando ayuda. Los espartanos dudaron con la excusa de la celebración de un festival religioso. Al final convencieron a los espartanos del grave peligro que enfrentarían si los atenienses hacían la paz.
Los espartanos enviaron 45.000 hombres bajo el mando de Pausanias, 5.000 espartanos (ciudadanos de pleno derecho), 5.000 periecos y 35.000 hilotas. Este fue el más grande ejército espartano que jamás apareciera unido en batalla. Las fuerzas espartanas solían comprender relativamente pocos soldados verdaderamente espartanos y la mayoría de las veces estaban compuestas por periecos, helotes (esclavos del estado) y soldados provistos por sus aliados. Cuando Mardonio se enteró de las fuerzas espartana, completó la destrucción de Atenas, derribando todo lo que estaba de pie y cubriéndolo con tierra. Después se retiró a Tebas, esperando atraer al ejército griego allí.

Batalla
Mardonio fortificó el río Asopo en Beocia, esperando que los griegos fueran incapaces de unirse contra él. Sin embargo, los atenienses enviaron 8.000 hombres y marcharon con las fuerzas espartanas para pasar a través del monte Citerón, desde donde podrían defenderse exitosamente de los ataques persas. Mardonio envió a la caballería liderada por Masistio para atacar a los griegos, esperando atraerlos hacia la planicie o para saber si la caballería podría vencer a una falange en terreno montañoso.[1]. Masistio se encontró con resistencia por parte de los de Megara y los atenienses bajo el mando de Olimpiodoro, en el centro de la formación griega. Masistio fue muerto y su caballería se retiró. Los griegos comenzaron a moverse hacia la planicie de Platea, donde Mardonio había construído un campo fortificado, y donde los Griegos hoplitas podrían desenvolverse mejor en la lucha. Los atenienses formaron el ala izquierda del ejército, con los espartanos y los de Tegea en el centro.

Moderna reconstrucción de una falange. Los Hoplitas no iban uniformemente armados porque cada soldado debía comprar sus propias armas y decorarlas como quisiera.
En este punto, el ejército griego había sido reforzado por muchas otras ciudades estado, dando una fuerza total de 110.000 hombres, que consistían en 38.700 hoplitas y 71.300 en las tropas ligeras, de acuerdo con Herodoto. Los hoplitas provenían de las siguientes ciudades estado:
Esparta:
10.000
Atenas:
8.000
Platea:
600
Megara:
3.000
Corinto:
5.000
Tegea:
1.500
Potidea:
300
Orcómenos de Arcadia:
600
Sición:
3.000
Epidauro:
800
Trecén:
1.000
Lepreo:
200
Micenas y Tirinto:
400
Flegia:
1.000
Hermione:
300
Eretria y Stira:
600
Calcis:
400
Ambracia:
500
Leucas y Anactoria:
800
Cefalonia:
200
Egina:
500
Total
38.700
De las tropas ligeras, 35.000 eran los antes mencionados helotas, 1.800 eran de Tespias y de los otros 34.500 se dice que provenían de las otras ciudades, alrededor de uno por hoplita. El número de helotas es discutido porque implca siete helotas por cada espartano. Algunos historiadores han aceptado estas cifras y las han usado como un censo de la población griega de ese tiempo. Otros han alegado que los números están sobredimensionados. La batalla de Micala según Herodoto ocurrió al mismo tiempo y contó por lo menos con 25.000 hombres (la mayoría atenienses, pero también muchos espartanos) en el frente asiático, lo que significa que la coalición griega pudo haber contado con alrededor de 80.000 hombres. Otros historiadores han rechazado la idea de que hubiera tropas ligeras y que entonces sólo eran hoplitas. Considerando que Pausanias intentó hacer reformas políticas para Esparta, dando derechos a los helotas, es más probable la hipótesis de que participaran en la batalla. La formación griega, de acuerdo con Herodoto, tenía el siguiente orden (de derecha a izquierda): Esparta, Tegea, Corinto, Potideo, Trecén, Lepreo, Micenas y Tirintos, Flegia, Hermione, Eretria y Stira*, Calcide, Ambracia, Leucas y Anactoria*, Cefalonia, Megara y Atenas. [2]
Mardonio, por otra parte y de acuerdo a Herodoto, tenía 300.000 persas, de los cuales 40.000 bajo el mando de Artabazo I no tomaron parte en la batalla porque su líder estaba en desacuerdo con las tácticas de Mardonio. Ctesias, quien escribió en el siglo IV adC una historia de Persia basada en archivos persas, afirmó que fueron 120.000 persas y 7.000 soldados griegos, pero ubicó la batalla antes de Salamina. La discrepancia es probablemente causada por el hecho de que su trabajo no sobrevivió y lo que se conoce de él es un fragmento en la "Biblioteca", que fue compilada por el Patriarca de Constantinopla Focio en el siglo IX.
La cifra de 300.000 ha sido puesta en duda por muchos historiadores modernos, que han dado números tan bajos como 50.000, empezando con el número de Ctesías [1] [2] [3] [4] [5]. JAR Munro y Macan apuntan a que Herodoto mencionó los nombres de 6 comandantes militares y 29 μυριαρχοι (muriarchoi), es decir, comandantes de un baivarabam. Un baivarabam era la unidad de infantería persa dotada de 10.000 efectivos. Es probable que Jerjes, mientras abandonaba Grecia acompañado de 60.000 soldados, dejara este tipo de formaciones poco provistas, siendo bastante insensato al dejar una fuerza poco numerosa si tenemos en cuenta que sabía que los arqueros persas podían derrotar a los hoplitas únicamente basándose en la superioridad numérica. Además, Mardonio tenía un ejército de griegos aliados - todos los estados griegos del norte de Atenas -, tebanos y hombres de Tesalia. Fuentes antiguas dicen que posiblemente alcanzaban los 50.000 soldados, y aunque esto pueda parecer exagerado, sólo con los estados del norte de Grecia podían llegar fácilmente a los 30.000 hoplitas. El historiador británico N.G.L. Hammond acepta la hipótesis de que fueran 300.000 persas en la batalla de Platea, aunque asegura que la fuerza que invadió Doriskos un año antes fue menor de lo supuesto.

Termopilas








Este es el enlace de Wikipedia,ahora que viene la pelicula los 300.Epica,valor y derrota se mezclan en la epopeya espartana.
Aconsejado el libro "Puertas de Fuego" de Steven Pressfield,parece un guion cinematografico.

Anabasis

Anabasis significa expedicion,es el libro conocido como la expedicion de los 10000.Jenofonte fue un mercenario griego que formo parte de ese viaje al imperio persa,ya que fueron contratados para desbancar al rey por un presunto futuro usurpador del trono,aunque esto no ocurrio(fueron traicionados y eliminaron a su estado mayor) y los 10000 quedaron solos y sin protector en el corazon de ese territorio enemigo,teniendo que volver a su patria luchando y cruzando miles de kilometros para ver sus hogares.Lo cuenta el propio Jenofonte que fue discipulo de Platon,y a decir de los expertos con gran habilidad literaria.Es un fresco de la vida en esa epoca(valia muy poco)y una gran ayuda a la hora de conocer la orografia de esa region en epoca tan remota(V a.C.).Recomendado como texto en la universidad. Es un libro de aventuras,un testimonio y un libro de historia¿Quien da mas?